¡Mallorca no acaba en verano! Las razones para visitarla en otoño

Uno piensa en Mallorca y lo primero que se nos viene a la mente es la imagen de las playas abarrotadas. En pleno julio o agosto sólo se ven chiringuitos llenos y noches interminables de fiesta. Pero Mallorca es mucho más que esas vacaciones que vemos en el telediario del mediodía y que la mayoría cree que nunca se van a poder costear porque están fuera del alcance de sus posibilidades económicas.
Lo cierto es que la isla guarda un encanto especial cuando el calor del verano empieza a bajar. El otoño en Mallorca no se traduce en un cierre sin aviso de temporada, sino todo lo contrario, es la oportunidad perfecta para descubrir su lado más auténtico, tranquilo y acogedor.
En esta época puedes disfrutar de algo que el verano no regala, y es un clima suave, menos aglomeraciones y experiencias que no siempre se tiene la posibilidad de vivir en verano. Si te preguntas por qué deberías viajar a Mallorca en otoño, aquí tienes algunas razones que te convencerán para que vayas a enamorarte de la isla en una estación diferente.
Clima suave y agradable para recorrer la isla
Es raro ver que en otoño las temperaturas en Mallorca estén fuera del rango entre los 18 y 25 grados, las condiciones perfectas para que puedas disfrutar de actividades al aire libre sin el agobio del calor intenso del verano.
Este clima es ideal para pasear por el centro histórico de Palma, recorrer sus mercados locales o visitar pueblos encantadores como Valldemossa, Deià o Sóller. Además, sigue siendo lo bastante cálido como para bañarse en el mar en los primeros meses de la estación.
El mar sigue siendo tu aliado
Uno de los grandes secretos del otoño en Mallorca es que el mar sigue siendo un compañero perfecto para disfrutar. Lejos del bullicio del verano, navegar en Mallorca en estas fechas es una experiencia mucho más relajada y auténtica. Las aguas mantienen una temperatura agradable y los días aún son lo suficientemente largos para pasar horas en alta mar.

La buena noticia es que no necesitas tener un barco propio ni ser un experto para hacerlo. En Mallorca es muy sencillo contratar una embarcación, ya sea con patrón o sin patrón, en caso de que cuentes con licencia y prefieras vivir la experiencia por tu cuenta. Esta opción es perfecta para descubrir calas escondidas, practicar snorkel o simplemente dejarse llevar por la tranquilidad del Mediterráneo. Sin duda, una de las mejores formas de entender por qué la isla sigue viva más allá del verano.
Menos turistas, más calma
El otoño es tu temporada especialmente si lo que buscas es tranquilidad. Los principales puntos turísticos ya no están abarrotados, lo que significa que podrás visitar la Catedral de Palma, el Castell de Bellver o las Cuevas del Drach con más calma y sin largas colas. Incluso en las playas, donde en verano es casi imposible encontrar un hueco, en otoño tendrás tu propio espacio para relajarte y disfrutar del mar con total paz.
Perfecto para los amantes de la naturaleza
El otoño en Mallorca es un regalo para quienes disfrutan de la naturaleza. La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se convierte en el escenario perfecto para hacer senderismo o rutas en bicicleta. Los paisajes verdes se intensifican tras las primeras lluvias, y caminar entre sus montañas y miradores ofrece vistas espectaculares del mar Mediterráneo y de los pueblos escondidos entre las montañas.
Temporada de gastronomía y productos locales
Viajar a Mallorca en otoño también significa saborear su cocina en uno de sus mejores momentos. Es tiempo de setas, de sobrasada recién elaborada y de dulces tradicionales como los “buñuelos de viento”, muy típicos de estas fechas. Además, en la isla se celebran ferias gastronómicas y mercados donde se puede probar lo mejor de la producción local, como los vinos mallorquines, el aceite de oliva y los embutidos artesanales.
Un viaje diferente y auténtico
Así que Mallorca no se apaga con el final del verano. Al contrario, en otoño te va enseñar una faceta más íntima, con más cultura y tranquilidad, y no tendrás que renunciar a la diversión ni al encanto de su mar.
Así que si estás buscando un destino para tu próxima escapada, Mallorca en otoño es mucho más que una alternativa al verano, es una forma diferente de enamorarte de la isla.